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martes, 11 de marzo de 2008

Free Sitsit

Hoy he estado estudiando un rato en un aula que tienen reservada algunos de mis colegas españoles para hacer sus proyectos. En principio me iba a pegar allí toda la tarde, pero entre ir a buscar un café, ver mis correos, y abrir el libro, la verdad es que no he aprovechado el tiempo.
Alrededor de las 6, ha empezado a acumular un montón de gente fuera del aula (algo impensable en el departamento de informática, donde después de las cinco es difícil ver a alguien). Después de un rato, hemos visto que la gente se ha puesto a cenar, y además ha ido algún guitarrista a tocar, y otro tío a cantar. Con curiosidad, hemos estado mirando fuera del aula un poco para ver si conocíamos a alguien, y de repente me he dado cuenta que uno de mis compañeros de trabajo, el ruso Sergey, estaba allí, y curiosamente en la misma mesa que mi compañero de piso, el chino dios-sabe-cómo-se-llama. Me he acercado a hablar un poco con ellos, y Sergey me ha dicho que la cena era para los que habían trabajado en un proyecto que terminó hace algún tiempo. Como había mucha gente, me ha dicho que yo también podía cenar si quería, porque nadie se iba a dar cuenta. Después de pensármelo un poco, he pillado un plato, lo he llenado de carne y champiñones, y me he sentado en un sitio libre al lado de ellos.
La conversación ha sido amena, aunque mayormente friki-informática. En mi mesa había, además del ruso y el chino, un peruano (qué raro, un hispanohablante en Finlandia), un finés casado con una peruana, otro chino (¡están en todas partes!) y algún otro desconocido con el que no he hablado.
La cena estaba buenísima, sobre todo acompañada con un poquillo de vino, y el postre también merecía la pena. Lo que me pregunto es cómo en mi departamento cocinan tan bien algunas veces y tan mal los días normales.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Globalización

Los que me conocen medianamente bien saben que los datos estadísticos me pirran (que no la Estadística en sí). Por ello, hace varias semanas me instalé un motor de estadísticas en mi bitácora, y gracias a él puedo enterarme de datos como, por ejemplo, de qué parte del mundo procede cada visitante.
Escribo esta entrada porque hoy le he echado un vistazo a esos datos, y he encontrado algunos sorprendentes (al menos, para mí):

-las visitas a esta página proceden de 14 países, entre ellos, Sudáfrica, Polonia, Japón, Colombia, Brasil, México...
-tengo varias visitas desde la misma ciudad de Alaska, concretamente de Fairbanks, que según la Wikipedia no es mayor que Yecla (31 mil habs.).
-en navegadores, gana Firefox sobre Internet Explorer (¡aúpa Firefox!, ¡buuuuu IE!), pero en sistemas operativos Windows mete paliza al resto.

Y bueno, hay muchas más cosas, pero como sé que no deben ser muy interesantes para el resto de mortales, no las pongo.

PD: ¡saludos al español en Saarbruecken, Alemania, que se conecta desde la universidad con Firefox!

jueves, 18 de octubre de 2007

World Party




Hoy hemos tenido la cena internacional de la que hablé en Noticias Breves. En ella se podía participar de dos formas distintas: pagando 5 € para probar distintas comidas de varios países, o participando activamente en la preparación de la comida del tuyo propio, en cuyo caso la entrada y los ingredientes usados para la preparación eran gratuitos.
Cada país podía contribuir con un grupo de 3 personas para cocinar; entre los cocineros del grupo español me encontraba yo, junto con Teresa e Ignacio, aunque algunos otros españoles nos han ayudado.
Como podéis ver en las fotos, hemos preparado tortilla de patata, pan con tomate restregao (como mola llamarle así), flan de huevo, y el plato estelar: una paellita del 15. Somos los que más comida hemos llevado, pero ha volado en cuestión de 5 minutos (casi les ganamos a los vietnamitas, que tenían algo menos de cantidad pero también muy buena calidad). Después de terminar con lo que había en el resto de presentaciones (Finlandia, Mexico, Polonia, China, Francia y Vietnam), la cena ha ido degradando en guitarreo de la mano de varios españoles (sorprendente la cantidad de ellos, que no nosotros, sabía tocar la guitarra al menos un poco), y en otras actividades propuestas por Valentina, la estudiante finlandesa que corta el bacalao en mi universidad. La cena ha estado bastante bien, pero también ha sido divertida la tarde de cocina en mi casa, con las típicas peleas Tesesa-Ignacio, las también típicas críticas a mis vecinos chinos, el chorizo ibérico (o casi) traído por Raúl, etc.

PD: Creo que debería plantearme lo de dejar de escribir con tantos paréntesis. Pero es que son tan cómodos...

lunes, 24 de septiembre de 2007

España 0 - Pakistán 1

Tras la fiesta gótica, me retiré yo antes que los demás, porque tenía sueño y tenía ganas de pillar la cama; es lo que tiene lo de salir 3 días seguidos. Mientras esperaba el autobús nocturno, estuve hablando con el francés que cantaba finés (ver post titulado Sitsit Party) y con un pakistaní. Como yo ya me sabía el autobús que había que coger y se lo expliqué a ellos, el pakistaní pensó que yo era finés (curiosa equivocación). Le dije que realmente soy de España, y él me preguntó si había conocido antes a alguien de su país. Y claro, la palabra que me vino de golpe a la cabeza fue "KEBAB", pero me contuve y le mentí. Por alguna razón me pareció un poco violento decirle: "sí, en España conozco a un montón de pakistaníes, porque son los que me sirven kebabs, además de algún turco y algún indio". Supongo que sería porque después de vivir un año con Alfonso tengo una imagen un poco degradada de la gente que trabaja en "kebaberías" (siento meterte en esto, Alfonso).
El caso es que seguimos hablando, y él me dijo que en Pakistán, además de la lengua nativa, el Urdu, también se enseña en clase desde la guardería inglés, con resultados por lo visto ampliamente mejores que en España. Según él mismo, su inglés era uno de los peores que podías oír de un pakistaní, y desde luego era mejor que el mío. Por cierto que también me dijo lo que hacía en Finlandia: Tesis doctoral sobre Nanotecnología. Tela.
Y yo pienso: si en un país islámico con un régimen dictatorial la educación es más eficiente que en España (excepto por el porcentaje de escolarización), ¿qué mierda estamos haciendo? España está en una posición privilegiada, pero desde luego no va a durar mucho si no nos ponemos las pilas.