Esa noche tocaban fiestas temáticas: una de ellas era la "policeman party" (en casa de Tere, donde estuve la mayor parte del tiempo), y la otra, la "beach party revisited" (dos pisos más abajo). Por alguna razón, imagino que porque iba mentalizado para celebraciones (¿o sería por el Absolut?), esa noche me lo pasé genial, hablando de cosas trascendentales, o bailando en la azotea, o simplemente diciendo gilipolleces en el viaje de vuelta a casa con Juanjo y Gaby. Aquí podéis ver una foto del principio de la noche, cuando tomamos prestado uno de los gorros de la policeman party:

El domingo se suponía que iba a hacer una barbacoa, o al menos una comida, con los colegas más cercanos. Al final, el hecho de que no me levantase hasta las 3 de la tarde, jugó en contra de los planes previos. En vez de ello, quedamos unos cuantos otaniemenses por la noche en la common room, donde nos comimos una pequeña tarta y echamos unos futbolines.
PD: Ante algunas dudas que me han sido comunicadas, hay que decir que el título de la entrada sólo hace referencia a mi edad.