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sábado, 29 de marzo de 2008

Sol y... nieve

Estos primeros días de la primavera han sido lo más parecido a un invierno que hemos tenido en Helsinki. Temperaturas que no suben de 0º durante varios días, mínimas de entre -8º y -10º, y sobre todo, nieve. A continuación cuelgo una gráfica de la temperatura de un día cualquiera de hace una semana:

Por supuesto, nada que ver con un invierno normal en Helsinki, pero algo es algo. El frío se soporta bien siempre que no haga mucho viento, y siempre que no te quedes parado en la calle. En cualquier caso, lo mejor que ha traído esto ha sido una buena cantidad de nieve, que algunos días ha llegado a unos 30 cm de espesor, combinada con muchos días soleados. Es impresionante cuando se mezclan las dos cosas, porque acostumbrado a una Finlandia oscura y triste, cuando hay Sol y nieve todo parece brillar. De alguna forma esos días me ponen contento, y me inyectan mucho optimismo. A los fineses les ocurre algo parecido, creo yo; de hecho, si vas a comprar al supermercado un día de esos, la cajera puede que incluso ¡te sonría!.















































Por cierto, que estos días se ha probado la efectividad de los neumáticos fineses: el tráfico circula casi con toda normalidad aunque haya una capa de nieve o hielo en las carreteras. Sólo cuando los autobuses frenaban en las paradas perdían un poco el control, alguno de ellos comiéndose el adoquín.

Y nada más por ahora. Después de casi un mes sin escribir, espero poder poner próximamente a mis asiduos lectores al día con las cosas que han ocurrido por aquí las últimas semanas, especialmente, la visita de parte de la family.

lunes, 4 de febrero de 2008

Another post about weather

Desde la nevada que cayó y que conté en el post anterior, el tiempo me está tocando los cojones. No es porque haga frío, sino porque nieva cada dos o tres días (eso está bien), pero la nieve empieza a derretirse casi al momento, y si la noche siguiente hiela, la nieve aguada que hay en el suelo se convierte en pistas de hielo como ésta:
























Obviamente, los días en los que la calle amanece así, todos debemos andar con mucho cuidado, excepto los fineses, que prefieren ir a toda velocidad, y si se resbalan, aceleran más.
Para evitar caídas, yo suelo caminar "campo a través", por donde no hay caminos, donde suele quedar algo de nieve no aplastada. Lo malo es que no siempre existe esa opción.

No puedo terminar esta entrada sin mencionar lo cabrones y crueles que son algunos (¿eh, Carlos?) cuando alguien se cae en el hielo (¿eh, Sergio?). Las carcajadas que pegó cuando eso ocurrió fueron tan grandes que los fineses que pasaban se quedaron escandalizados. Bueno, lo reconozco, yo también me reí, y me habría reído aunque hubiera sido yo el que se cayó.

jueves, 24 de enero de 2008

Abundante pero efímera

Hoy ha caído una buena tormenta de nieve en Otaniemi. Ha estado toda la mañana nevando con ventisca, al más puro estilo "Polo Norte". Al final, todo ha quedado cubierto con una manta de nieve de unos 5 cm de espesor, con lo que he podido poner a prueba nuevamente mis botas.
La mala noticia es que estamos sobre cero, y la nieve se está derritiendo, dejando paso a una masa pegajosa de chapapote. Es una pena que el invierno esté siendo tan atípico, porque no se ve la nieve ni en pintura. Hubiera estado bien poder irme a Laponia con mis amigos este sábado, pero duty is duty, así que tendré que conformarme con pasar un invierno lluvioso y oscuro en el sur de Finlandia.
Por lo menos, hoy hemos disfrutado de paisajes geniales, a los que estas fotos no hacen justicia:


















domingo, 9 de diciembre de 2007

Cottages at Lapinjärvi (y III)

He tardado, pero aquí viene la última parte al fin.

El sábado, después de las fiestas y demás del día anterior, la gente estaba bastante cansada, por lo que además de levantarnos tarde (a eso de las 2 de la tarde), el día fue bastante tranquilo. Lo primero que hicimos tras levantarnos fue disfrutar del lago y de las posibilidades que daba como pista de patinaje. Aquí tenéis una pequeña muestra de ello (yo soy el que grababa, por eso no salgo, pero también voy patinando):



Después, nos fuimos rápidamente al pueblo, que estaba a unos 2 km, para hacer las compras de comida pertinentes. Para ello, tuvimos que atravesar en penumbra el cementerio de Lapinjärvi, con la zona de héroes de guerra incluida.
Cuando volvimos, comimos (de noche, por supuesto), e hicimos un poco el vago. Después volvimos varias veces a lago a hacer el payaso. En una de esas veces, en la que nos metimos por lo menos 100 metros lago adentro, perdí el equilibrio, como les había pasado a muchos otros, pero en mi caso la hostia fue importante. Caí con el codo, la mano y la cadera, donde me creció después del golpe un gran "cucumber" que, unido al resto de heridas que me había hecho ese día y la noche anterior, dio para bastante cachondeo (me convertí en "el pupas" oficial).
Después de cenar, jugamos al Ocalimocho, aunque nadie se pasó mucho de rosca, y luego nos pegamos una buena sesión de sauna. Aunque ese día la sauna estaba a más temperatura, fuera hacía mucho viento, con lo que nos fue imposible bañarnos en el lago.

El domingo nos levantamos también bastante tarde, y con la sorpresa de que había nevado durante la noche, y de que la temperatura había subido mucho, hasta los dos o tres grados sobre cero. Lo más destacable de ese día fue el muñeco de nieve punky, el cual podéis ver en la foto (el pelo son estalactitas, por si había dudas).



Por la tarde, tras dejar la cabaña, llegamos a Helsinki a las seis de la tarde, y nos lo encontramos con montones gigantes de nieve por todas partes, apilados por las máquinas quitanieves.



Para terminar el día, fuimos a cenar al centro comercial Forum, donde me pillé un entrecot con queso de cabra (cuánto tiempo estaba sin ternera...).

Para más fotos, lo de siempre: picasaweb.google.com/artu86yec

domingo, 18 de noviembre de 2007

Nieve del sábado noche

El sábado decidí tomármelo con tranquilidad, así que en vez de ir de disco, quedé con unos colegas para estar de tranqui en una casa en Helsinki. Concretamente estuve en casa de Jose y María José, donde estaban también Chiscus y Aldara. El plan consistía en acabar con 4 pizzas, 24 latas de cerveza y unas cuantas bolsas de papas (¡objetivo conseguido!). También danzó un poco chorizo de Jabugo y una botella de licor con un sabor entre anís y regaliz (muy bueno, pero no memoricé la marca).
Mientras veíamos dos capitulillos de Lost y el partido España-Suecia, se puso a nevar, y terminó habiendo 10 cm de nieve en menos de dos horas. A eso de las 1:20 tenía mi último autobús, pero finalmente lo perdí y tuve que volver bajo el nevazo al piso donde estábamos.
Tuve suerte con perder el bus, porque después de ello decidimos irnos a la playa de Helsinki a disfrutar de la nieve, y vaya si lo hicimos: guerra de bolas de nieve, ángeles en el suelo, y hasta un muñeco... Vamos, que disfrutamos como "zagalicos" de 5 años. Además, no hacía mucho frío, y en la playa se estaba muy bien tumbados viendo cómo nevaba, recuperándonos de la guerra.
A eso de las 3:30 de la mañana, tras comprobar que no había autobuses nocturnos para mí, me quedé a dormir en casa de Chiscus y Aldara.
En fin, un sábado completillo sin necesidad de hacer lo de siempre.

PD: en cuanto pueda, colgaré fotos, que no tienen desperdicio.